miércoles, 5 de diciembre de 2012

Ladrillo viene, ladrillo va

Este lunes estuve de nuevo en Shanghai ya que he tenido que ir a renovar el pasaporte, el cual me caduca pronto y necesito validez suficiente para mi próxima visita a Myanmar en enero. El consulado español está situado en pleno distrito de Pudong, concretamente en la torre Jin Mao, justo al lado del rascacielos del Shanghai WFC (World Financial Center), el hasta ahora más alto de China y cuarto del mundo. Unos días antes me enteré que este edificio dejaría pronto de ocupar esta posición, ya que China ya está planeando construir una nueva obra faraónica, el Sky City One, esta vez en la ciudad de Changsha, la cual alcanzará una altitud de 838 metros, superando incluso a el Burj Khalifa de Dubai. Lo más sorprendente es que se han propuesto el reto de acabarla en solo tres meses, de locura.

























Así se supone que quedará finalizado

La fiebre constructora china por lo que se ve no tiene límites, así como el afan de demolir viejas estructuras para dar paso a otras más modernas y acordes con el estatus de China ante el mundo como segunda potencia económica mundial. No obstante, en ocasiones hay propietarios que se resisten al avance de las excavadoras y se agarran al suelo de forma persistente y tenaz. Son los dueños de las conocidas como “casas clavo” (钉子户, dīngzihù). Uno de los casos más sonados ha llegado a su fin este pasado fin de semana, cuando la casa de Luo Baogen, de 67 años de edad, fue demolida tras resistir más de año y medio en mitad de una carretera en construcción. Las obras de la vía no se detuvieron y la constructora no tuvo mejor idea que rodear la casa, a ver si así lograba convencer al testarudo casero. Aquí tenéis la foto antes de la demolición y un video de la misma (en inglés).




En este último y surrealista caso, tras una ardua negociación, finalmente se llegó a un acuerdo en cuanto a la compensación que recibiría el propietario del inmueble por dejar su vivienda. Pero en otras muchas ocasiones, la maquinaria gubernamental no titubea a la hora del uso de la violencia o del chantaje para presionar y forzar a los inquilinos a que abandonen sus hogares, y así poder edificar a sus anchas. Esto ha conseguido que el tema de las demoliciones sea uno de los más polémicos y más criticados por la sociedad china en los últimos años, y ha dado pie a algunas movilizaciones y episodios de desobediencia civil.
























Aquí en Shaoxing también se ha disparado el “boom” urbanístico y pronto se pretende inaugurar el que será el primer gran rascacielos de la ciudad. Al mismo tiempo, los barrios de canales y casitas más antiguas están desapareciendo, perdiéndose gran parte de la magia de esta ciudad, la cual aún conserva zonas de postal. Me da pena el pensar que algún día todas ellas serán derruidas y sustituidas por grandes almacenes y modernos apartamentos. Es increible que se le tenga tan poco respeto y aprecio a lo tradicional en este país, al menos en cuanto a la arquitectura se refiere.


"El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo."

Algo de léxico:

construir: 建设 (jiànshè)
edificio: (lóu)
rascacielos: 摩天大楼 (mótiāndàlóu)
demolición: 拆毁 (chāihuǐ)
megalomanía: 妄自尊大 (wàngzìzūndà)

No hay comentarios:

Publicar un comentario